En los años 70, surgió en la liga profesional norteamericana un club llamado COSMOS. A través de la televisión podíamos observar a las estrellas del club deslumbrando con su juego, sobre un "césped" extraño para la época.
Era el comienzo de la utilización del césped artificial como superficie para el fútbol profesional, el cual poseía virtudes pero aún era proclive a generar muchas lesiones y raspaduras durante el juego. En los años 90, la industria del césped artificial mejoró la composición de la fibra e incorporó la arena ganando altura y firmeza, dándole al jugador mayor control y confort en el juego.